El mobiliario de exterior de SKLD está diseñado para resistir el sol, la lluvia y el salitre, pero unos cuidados básicos prolongan su belleza y su vida útil durante muchos años. La buena noticia es que mantenerlo en óptimas condiciones requiere muy poco esfuerzo.
Para la limpieza habitual basta con agua templada, un jabón neutro y un paño suave. Conviene evitar los productos abrasivos y los limpiadores a presión, que pueden dañar los acabados. Tras la limpieza, secar las superficies ayuda a prevenir marcas de cal y humedad.

Los tejidos técnicos se pueden desenfundar y lavar siguiendo las indicaciones de cada pieza. En zonas de mucho sol o cerca del mar, guardar los cojines bajo techo cuando no se usan y proteger las piezas durante el invierno alarga notablemente su vida.
Con estos gestos sencillos, el mobiliario conserva su aspecto original temporada tras temporada, fiel a la idea de durabilidad que define a la marca.